lunes, 24 de junio de 2013

Liam Payne, capítulo 1: "Destino elegido"

Me encontrada como siempre en mi habitación leyendo libros sobre protocolo y sobre mis antepasados además de leer cosas sobre monarquías, etc. Iba a ser el próximo rey de Inglaterra ya que en estos momentos era el príncipe y mi padre el mismísimo rey de Inglaterra por lo que tenía que tener una buena preparación y ser consciente de lo que iba a convertirme en un tiempo que podría ser más corto o largo dependiendo de mí.
Me llamo Liam James Payne y pronto voy a cumplir los 18, nací en Londres el 29 de Agosto de 1995, soy hijo de Henry James Payne y Bárbara Alexandra Stewart. Tengo dos hermanas menores de 15 y 12 años, April Payne y Ashley Payne. Los Payne llevan en el trono 5 generaciones por lo que yo sería la sexta. Me gusta la idea de ser rey pero al mismo tiempo me aterra el hecho de saber que todo el mundo estará mirándote con lupa, cada movimientos será noticia y sólo encerrado entre cuatro paredes tendrás privacidad aunque nunca la he tenido debido a que desde el primer momento en el que vine a este mundo o incluso antes de llegar, ya era príncipe y si me hubieran dado la oportunidad de elegir, seguramente hubiera decidido ser un chico normal,. Envidio a todo aquel que sale a la calle y no tiene que esconderse, tan solo ser él mismo.
Bueno pues como iba diciendo, es un viernes a la tarde en la que la gente normal sale a la calle con sus amigos pero yo como siempre he recibido clases privadas en el palacio  pues no los tengo y aunque los tuviese teniendo el futuro que tengo me dedicaría a hacer exactamente lo mismo ya que ser príncipe no es fácil y es lo que implica.
Estoy tan cansado de leer que decido dejar los libros a un lado y dirigirme a la sala de música donde guardo mi pequeño secreto, un gran piano de cola. Desde pequeño me han enseñado a tocar y les agradezco a mis padres que lo hayan hecho, es la única forma que tengo hasta ahora de relajarme y evadirme de la locura en la que vivo. Me siento en mi banqueta de siempre que tengo puesta frente al piano y empiezo a tocar una de mis tantas canciones favoritas, me las sé tan bien que cuando acabo con una empiezo con la siguiente sin darme cuenta y así estoy un rato hasta que siento como alguien viene corriendo y como es de imaginar es mi hermana pequeña Ashley que cada tarde después de que termine ella sus deberes viene a buscarme para que juguemos a algo o le siga enseñando a tocar el piano.

- ¿Qué canción toca hoy hermanito?
- Por ser viernes una difícil enana
- Empiezo a odiar los viernes... Siempre me haces la misma y como sea la del viernes pasado me voy!
- Tranquila enana que es una diferente que nunca has escuchado
- Dime que es más fácil que la del viernes pasado o sino nos vamos a jugar que no me apetece pensar mucho!
- Claro hermanita, mucho más fácil que la otra pero un poco más difícil que las de todo los días.

En realidad era mentira lo que le había dicho, era la más difícil que había tocado hasta ahora lo que pasa que verla rabiosa porque no lo sale me saca muchas sonrisas y debido a mi sosa vida debo aprovechar estos momentos, así que era la hora de pasarlo bien...


(En otro lado del mundo, Mónaco)

- Mama porque tuve que nacer princesa, ¿No podía ser una chica normal?
- Sabes que como hija de los reyes de Mónaco, es tu destino...
- A la mierda el destino! Yo no he elegido el camino que quiero!
- Ya sé, lo hemos hablado muchas veces, búscale la parte buena porque esto va a ser así toda la vida y la de tus hijos que algún día tendrás con algún príncipe de otro país.
- Encima eso! No podré ni elegir con quien compartir mi vida!
- Eso no es del todo cierto, tendrás la oportunidad de elegir pero entre los que nosotros digamos.
- Lo odio! No quiero ser princesa!
- Lo discutimos todos los días, no tienes opción, es así y punto!
- Mira mejor voy a relajarme, daré una vuelta por los jardines y no quiero saber nada de nadie en lo que queda de día!
- Kate cariño...

Pero ya era tarde porque ya me había ido. Os preguntaréis a que venía todo este jaleo, pues ahora lo sabréis.
Me llamo Mary Catherine Peter y tengo 16 años. Soy hija única y además la heredera de la realeza de Mónaco, mis padres Josh Peter y Anna Willow desde pequeña me han enseñado a comportarme como una princesa pero simplemente no puedo, no nací para ser ser princesa y aunque al principio me esforzaba, ahora ya no, estoy harta del protocolo, de la educación y sobre todo de no poder salir a la calle sin veinte escoltas y una limusina que me lleve a todos los lados. Quiero ser independiente y tener amigas normales fuera de lo que son príncipes y princesas. Todo parece como en un cuento de hadas desde fuera pero puedo asegurar que nada es tan bonito como parece y esto de ser princesa y heredera del trono menos, es un agobio, quiero ser conocida como Kate Peter y no la princesa Kate. 



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