(Inglaterra)
Estábamos los 5 en la entrada, viendo como llegaba el primer coche con mis prim@s pequeñ@s, Max (5 años), Brittany (4 años), Samantha (3 años), Lexie (3 años), William (3 años), Eric (2 años) y Kim (2 años). Vinieron todos corriendo y nos fueron abrazando pero Kim se enganchó a mi cuello así que la cogí en brazos y me empezó a dar besos por toda la cara.
- ¿Qué tal Kim?
- Bien! Sabes que Li?
- ¿Qué pequeña?
- No soy pequeña! Y he hecho un dibujo, tu, yo y un perrito!
- Que mona! Sabes que eres mi primita favorita?
Se puso roja y escondió su cabecita en mi cuello y yo le besé en su suave y largo pelo rubio...
- Primitooo!
- Hey Max! ¿Qué tal?
- Bien! Luego cuando le dejes a Kim quiero mi abrazo.
- Claro enano!
- Soy el mayor de todos estos mini-primos!
- Ya pero para mí eres un enano.
- A mi gustar ser pequeña.
Éramos muchísimos primos, yo y mis hermanas éramos de la generación lo del medio, ya que teníamos primos mucho mayores, que vivían por su cuenta y luego estaban estos enanos que eran los más adorables que se podían tener, además a mi me querían al que más ya que era el que más los había cuidado.
Se me acercaron los tíos a saludar y yo no me había dado cuenta, estos dos siempre me mantenían despistado.
En total eran cinco parejas, de ahí que hubiera tanto niño pequeño.
- Hola tío John! Hola tía Jennifer!
- Qué mayor estás! Y que guapo!
- Gracias tía, tu también sigues igual de guapa que siempre!
- Mi sobrino es el más hombre que hay! Por cierto no tienes ni una ligue por ahí?
- Pufff... Más me gustaría pero no.
- Dentro de poco está la comida, así que puedes cazar alguna!
- John! No le hagas caso Li, tómate tu tiempo.
- Iré mirando a ver que hay pero ahora toca la familia, los amores otro día.
- Luego estamos, sigue saludando!
Se fueron a hablar con mis padres y se me acercaron las otras tías que tengo, Anne, Farah, Amber, Meg y Christine. Les di un abrazo a todas mientras Kim las miraba sonriente desde mis brazos.
- Ya te tienen secuestrado los niños?
- Ya veis, me adoran!
- Primo bueno!
- Eres una pelota Kim.
- Mentira mama!
Volvió a esconderse en mi cuello pero manteniendo los brazos alrededor de mi cuello para asegurarse que no la soltaba.
- En fin Liam, vas a estar de niñero por unos días me parece a mí!
- No te creas, tengo mis planes.
- Te vas a ir a algún lado?
- No, primo aquí, primo aquí!
Kim me agarro más fuerte si eso era posible y se puso a llorar.
- Ey enana tranquila que no me voy, sólo tengo unos planes para que os lo paséis mejor vosotros...
- Pero contigo?
- Conmigo.
- Vale, pero qué vamos a hacer?
- Es sorpresa.
- Que tramas con tus primos, sobrinito??
- Ya lo veréis, ahora vamos dentro, y así os acomodáis en vuestros respectivos cuartos mientras yo me encargo de los enanos.
- Tú sólo con todos los primos?
- No, Ap y Ash también me ayudan.
- Está bien...
Se fueron mis tías y me quede con Kim quien me miraba con una sonrisa, le di un beso en la mejilla y después de saludar al resto de los tíos ( Andrew, Michael, Steve, Stan) y prim@s, me junte con mis hermanas quienes tenían a todos los enanos alrededor.
- Anda ya decía yo que faltaba una, hola Kim!
- Primita!
Le dio un beso en la mejilla y después otro a Ash.
- Los llevamos a su sorpresa, hermanitas?
- Sorpresa sorpresa!!
Todos los enanos estaban dando botes bajo la mirada divertida de todos los mayores excepto la de nuestras padres que era de confusión.
- ¿Qué sorpresa?
- Cosas de primos mama, no te metas!
Ash siempre tan ella.
- Está bien, está bien, pero si pasa algo..
- Mama!
- Ella tiene...
- Papa!
- Anda vámonos antes de que nos sigan preguntando...
Les sacamos la lengua a nuestros padres en un gesto infantil y abrimos la puerta por lo que los enanos salieron corriendo haciendo que nosotros también saliéramos detrás de ellos. Iban a subir las escaleras pero estaba abajo el regalo.
- Enanossss!
Bajo mi grito todos se quedaron estáticos.
- Seguirnos como niños formales, que el regalo está por aquí.
Todos asintieron a lo que había dicho April, así que nos siguieron formales entre pequeñas peleas entre ellos y como siempre Kim en mis brazos. Llegamos a la puerta que daba al salón de juegos.
- Abrir la puerta!!
- A ver impacientes, tenéis que prometer que vais a entrar formales y sin destrozar nada.
- Prometido primitos y primitas?
- Prometido!
Abrimos la puerta y después de un grito de alegría y algún que otro abrazo, todos incluida Kim quien rápidamente bajo de mis brazos al ver los juego, todos fueron corriendo y se quedaron ahí bastante entretenidos.
Por otro lado los mayores estaban en el segundo piso dejando las cosas y adjudicando cuartos. Después bajaron y se quedaron sorprendidos con lo que vieron...
(Mónaco)
Estaba de camino hacia las tiendas más caras y elegantes de Montecarlo, iba con mi madre que repentinamente se había puesto súper amable y me había dicho de ir de compras pero tanta amabilidad después de la discusión que tuvimos no podía ser que simplemente a mi madre le apeteciera ir de compras, tenía que haber otra cosa detrás y lo iba a averiguar pero de momento seguiría la corriente.
- Y que vamos a comprar mama?
- Pues hoy me apetecen los vestidos, te parece alguno muy bonito y elegante para ti?
- Mmm... Vale!
- Pues entonces vamos a Prada, luego a Gucci y por último Dolce Gabbana.
- Me parece bien!
Entramos en Prada y fuimos directamente a la zona de vestidos de fiestas, había de todo tipo, a mi me encantaban los que tenían escote palabra de honor, lo de tirantes me horrorizaban y el escote corazón depende de como fuera tampoco me gustaba, los demás dependiendo del vestido. Luego me encantaban los largos pero que no llegara a arrastrar pa que se vieran los zapatos. Mis colores favoritos eran el rojo, el azul y si era pa una fiesta de noche el negro.
Esta vez como no tenía ninguna fiesta planeada ni nada, sólo miraba hasta encontrar uno que me encantase.
En Prada no vi nada y en Gucci tampoco pero en Dolce Gabbana vi tres que eran perfectos y me los compré.
El primero era un azul claro de escote palabra de honor que iban perfectos con unas sandalias de taconazo negro que quedaban perfectas.
El segundo era uno negro pegado que era bastante provocador con unas sandalias de taconazo plateadas
El tercero era uno amarillo de palabra de honor, por delante llegaba hasta las rodillas y por detrás hacia un poco efecto cola y llegaba hasta los tobillos casi con unas sandalias amarillas de taconazo.
Después de que uno de los guardaespaldas cogiera mis vestidos y mi madre los pagara nos volvimos para casa ya que estábamos agotadas. Cuando llegamos me fui a mi habitación a darme una ducha y ponerme cómoda para la cena.
En la cena estuvieron muy agradables hasta que mi madre tuvo que abrir la boca para hablar de algo que no quería.
- Bueno hija, tenemos algo que comentarte...
- A ver sorpréndeme, tiene que ver con chicos o fiestas.
- Las dos cosas hija, escucha a tu madre y no te alteres.
- Puf.. Esta bien, me controlo.
- A ver todos los años hay una cena y fiesta para príncipes y princesas europeos...
- Así que como me esperaba lo de ir de compras no ha sido algo improvisado, lo teníais planeado no?
- A ver escucha cariño, a partir de los 16 tienes la opción de ir a esa fiesta y creemos que ya que vas a cumplir 18 y tu futuro está con alguno de esos chicos, pues vas a ir.
- No tengo opción de decir que no y una vez más me teníais en un engaño no? Si es que no se porque soy tan tonta de siempre caer en vuestras redes! Que asco por dios!
- A ver cálmate, piensa en que habrá mogollos de chicos y chicas de tu edad.
- Ya claro! Ahora ponerlo bonito, iré pero no por vosotros no por mi futuro sino porque quiero fiesta.
- Bueno irás, eso es lo que importa.
- Vale, buenas noches mama y papa.
- Buenas noches hija.

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