*Narra Tiffany
Llevaba una semana en casa de los Tomlinson, había estado bastante deprimida aunque gracias a toda la familia que me mantuvieron distraída en todo momento y Louis que esperaba a que me quedase dormida y tranquila antes de irse él a su cuarto, me encontraba mejor pero hoy me había propuesto avanzar un paso en la superación de la pérdida de mi madre y decidí ir a casa, entre otras cosas para recoger algunas cosas mías y empezar a hacer limpieza. Tuve la suerte de que nada más decírselo a Lou me dijo que iría conmigo y que estaría apoyándome en todo momento, según él no era momento para estar sola y debía darle la razón, necesitaba alguien que me diera el valor que yo no tenía y ese era mi Louis. En estos últimos días nos habíamos hecho muy cercanos, sabía que en condiciones normales ya me hubiera pedido ser su novia pero debido a mi estado no se atrevía a sacar el tema por no agobiarme y debía agradecérselo, no es que no lo quisiera, lo amaba y tal vez lo aceptase como novio pero quería plantearme muchas cosas y sabía que él era consciente de ello por lo que me dejaba mi espacio pero a la vez se mantenía cerca para cualquier cambio. Estaba claro que era mi chico perfecto, sólo necesitaba tiempo para organizar mi vida y después iría con él.
En estos momentos me encontraba vistiéndome con unas ropas prestadas por las chicas. Cuando estuve lista, di un último suspiro y salí de mi habitación para ir a la entrada donde me esperaba Lou.
- Lista Tiff?
- Depende de como me subas el ánimo...
- Eres una mimosa, lo sabias?
- Eres mi osito Lou, quiero tus mimos ya lo sabes.
- Espero que eso sea un piropo!
- Pues claro que lo es tonto!
Sin qué ninguno de los dos dijera nada más, me abrazó como sólo él lo sabía hacer y sin quererlo una lágrima cayó por mi mejilla...
- Eres fuerte cariño, podrás :)
- Cariño?
Se sonrojó y bajó la mirada pero yo sólo solté una pequeña carcajada y el me miró confuso.
- Tranquilo osito, era sólo una broma :)
- Eres mala Tiff pero acabas de sonreír y eso me importa más en estos momentos así que con tu súper sonrisa hagamos lo que queda por hacer.
Intenté sonreír pero Lou se dio cuenta de que no era una sonrisa, en una semana me había conocido totalmente y sabía cada uno de mis gestos. Me dio otro pequeño abrazo y fuimos al coche, en el camino hablamos de cualquier cosa con tal de que estuviera distraída pero cuando llegamos, una masa de recuerdos y sentimientos me nublaron la mente haciendo que tuviera que cerrar los ojos y obligarme a despejarme pero no había manera y no se en que momento pero tenía la cara de Lou en frente y me mantenía la cara mientras con sus pulgares me quitaba las lágrimas... A los 5-10 minutos conseguí abrir los ojos y vi preocupación en los de Lou.
- Tiff cariño, quieres hacerlo ahora o prefieres esperar unos días más? Sabes que no hay prisa...
- Tranquilo Lou, estoy bien, lo peor ya ha pasado aunque ahora me duele un poco la cabeza...
- Tengo pastillas para el dolor de cabeza y agua, quieres?
- Te adoro osito!
Aunque yo estuviera sentada en el asiento de copiloto y él no sé como pero estaba frente a mí, lo abracé con todas mis ganas y el me volvió a dar ese abrazo suyo que me hace olvidar todo.
- Ya estoy mejor, vamos.
- Como la señorita quiera.
Sin más salí del coche, cerré la puerta y entrelacé mi mano con la suya y así fuimos a la entrada donde pegué un último suspiro y metí la llave para abrir la puerta.
La casa de encontraba exactamente como yo la dejé la última vez ya que ella salió antes que yo de casa y nunca volvió a entrar. Primero pasé por mi habitación y cogí mis dos maletas grandes donde metí todo lo que pude, luego también recogí mi iPod y mi portátil junto con alguna cosa más y por supuesto mis ahorros. No sabía por donde seguir una vez acabada mi habitación, había tantas cosas por hacer...
- Tiff, te veo un poco perdida, que te parece si coges fotos o así y también igual alguna cosa muy muy especial de ella que tal vez quieras llevar contigo como alguna pulsera, collar...
- Gracias Lou, eres el mejor! Podrías mirar en la cocina las cosas caducas y todo eso mientras yo hago lo que tu has dicho?
- Claro!
- Te amo!
- Yo más!
Me regaló una sonrisa suya llena de amor y se fue a hacer lo que le había dicho mientras que yo me dirigí a la habitación de mi madre. Según toqué la manilla de la puerta me empezaron a dar mareos, supongo que de la sensación que me daba hacer lo que iba a hacer. Ignoré mi mal estar y entré al cuarto, según encendí la luz y vi como estaba su cuarto, exactamente igual a como lo había dejado mi mente de nubló y caí al suelo desmayada.
*Narra Louis
Estaba terminado de vaciar el frigorífico cuando escuché un ruido muy fuerte en la habitación de la madre de Tiff donde se suponía que ahora estaba ella, me dio mala espina el ruido por lo que salí corriendo al cuarto mientras gritaba su nombre y no escuchaba respuesta. Según entré me encontré con una Tiff totalmente inconsciente en el suelo, por un momento me quedé en shock y luego enseguida me agaché a su lado y la acuné pero veía que no reaccionaba y entonces llamé a mi madre en busca de alguna sugerencia.
- Mama!
- Que pasa hijo??
- Tiff se ha desmayado!!
- Tranquilo hijo, quédate con ella que ahora voy yo, pero enseguida despertará.
- Y si al caerse se ha golpeado la cabeza?
- Estoy llegando, cálmate...
- Esta bien mama...
Colgué y la mantuve entre en mi regazo hasta que vino mi madre, según la tumbamos en la cama comenzó a despertar...
- Donde estoy?
- Tranquila Tiff, estamos en tu casa...
- Cierto! Que me ha pasado?
- Creemos que de tantos recuerdos de golpe o así te habrás mareado y habrás perdido el conocimiento...
- Es que mi mama era única y...
- Tranquila guapa, además yo no voy a reemplazar el papel de tu madre ni mucho menos, pero te voy a tratar como una hija porque eres muy joven y necesitas de alguien como yo que sin ser tu madre haga el papel de serlo...
- Gracias pero te convertiste en mi "mama" en el momento en el que me acogiste en vuestra casa...
- Me alegro de escuchar eso, pretendía que sintieras todo el amor posible para que te fuera más fácil...
- Y lo esta siendo, sin vosotros como muchas veces os he dicho no sería nadie...
- Bueno ahora quieres que como "madre" haga algo aquí?
- Me sirve con que me vaciéis la cocina pa que no me huela ni me salgan bichos asquerosos...
- Sabéis que me estas ignorando completamente cuando el susto me lo he llevado yo?
- A ver Boo era una conversaciones de "madre e hija", no hay que interrumpir...
- Bueno pues tenéis esa conversación después que también incluyen otros temas más...
- Louis corta el rollo que la charlita a ti también te la han soltado seguro.
- La conversación más incomoda con mis padres de toda mi vida.
- Es el deber de los padres chicos, cuando a seáis padres los sabréis y créeme que podréis ser peores incluso...
- No tengo pensado hijos hasta que no tenga una vida tanto profesional como personal estable.
- Digo lo mismo.
- Muy bonito que ahora seáis responsables pero no quiero sorpresas aunque eso lo hablaremos en otro momento y con Mark delante...
- En serio es necesario eso mama?
- Lo tengo que decir luego ya si pasa o no...
- Vámonos a la cocina a terminar de recoger ya mama, antes de que me arrepienta de haberte llamado, estas bien Tiff?
- Claro, en 5-10 minutos estoy.
- Okey!
Nos fuimos para la cocina y terminamos en pocos minutos ya que la mayoría estaba hecho y tampoco había mucha cosa. Unos minutos después Tiff apareció con unos cuantos álbumes y un collar de plata simple pero precioso puesto que supuse que sería de su madre y las dos le tendrían mucho aprecio.
- Tienes todo Tiff?
- Sí, vayámonos ya que ha sido más que suficiente por un largo tiempo.
- Claro mi nueva niña, vámonos!
- Está claro que sois madre e hijo.
- Lo sé, soy igual que ella pero en chico y más joven lógicamente.
- Tampoco es que sea mayor.
- Ya pero bueno.
Metimos todo entre los dos coches y nos volvimos para casa, había sido duro y a Tiff se le notaba cansada pero todos sabíamos que había merecido la pena el esfuerzo.

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